Halloween
El fantasma que tenía miedo de los niños
Cada Halloween, en el ático ruge un monstruo. Esta vez, al subir por la canasta de los dulces, los niños descubren que el monstruo es Bu: un fantasma pequeñito con alergia al polvo que se asusta hasta de su nombre. Tienen que llevarlo a la torre del reloj antes de las nueve, cuando pasa el tranvía fantasma, cruzando una calle llena de disfraces.
De 1 a 3 protagonistas5 min8 ilustraciones, portada incluidaDe 3 a 10 años
Así quedó con Mia y Leo


Todo el mundo en la calle del Olmo sabía que en el ático de la casa de Mia vivía un monstruo. Nadie lo había visto nunca. Pero cada noche de Halloween se le oía rugir:
¡ATCHÚÚÚÚS!
Y temblaban los vidrios de toda la calle.
Aquel Halloween, Mia iba disfrazada de esqueleto. Leo, de calabaza. Solo les faltaba la canasta de los dulces. Y la canasta estaba en el ático.
Subieron la escalera de puntitas, con la linterna. El ático olía a polvo y a baúl viejo.
Y entonces, detrás del baúl de la abuela…
¡ATCHÚÚÚÚS!
Todas las ilustraciones
Son las ilustraciones de ejemplo, pintadas con Mia y Leo: el libro de cada familia se pinta con sus hijos.