Un cuento de valor
El faro de la abuela Rosa
Cada verano, los niños se van al faro de la abuela Rosa. Una tarde de niebla se va la luz en todo el pueblo y la barca de Andrés no vuelve. Solo queda una manivela de hierro que pesa como un elefante dormido… y una canción.
Para 2 protagonistas4 min7 ilustraciones, portada incluidaDe 3 a 10 años
Así quedó con Hugo y Vera


Cada verano, Hugo y Vera se iban a vivir con la abuela Rosa, que era farera. Su casa era un faro blanco y rojo en lo alto de un acantilado, con ciento doce escalones que Vera contaba siempre y siempre le salían ciento trece.
Desde arriba se veía el pueblo entero: las casitas de colores, el puerto y las barcas de los pescadores, que cada tarde volvían a casa siguiendo la luz del faro, como los patitos siguen a su madre.
Todas las ilustraciones
Son las ilustraciones de ejemplo, pintadas con Hugo y Vera: el libro de cada familia se pinta con sus hijos.