Un clásico con sorpresa
Las habichuelas mágicas
El mayor cambia la última moneda de la casa por tres habichuelas mágicas. A la mañana siguiente hay una planta que llega a las nubes y, a sus pies, una gallina de oro con dueño. Los dos trepan para devolverla y descubren que el gigante del castillo no es malo: está solo.
Para 2 protagonistas4 min7 ilustraciones, portada incluidaDe 3 a 10 años
Así quedó con Jaime y Lía


En una casita con el tejado lleno de goteras vivían Jaime, su hermana Lía y la abuela Remedios. Eran tan pobres que, para cenar, a veces solo tenían sopa de piedra. Y la piedra no sabía a nada.
Una mañana, la abuela le dio a Jaime su última moneda.
—Trae pan —le dijo—. Y no te entretengas.
Pero en el camino, un señor con bigote le ofreció tres habichuelas.
—Son mágicas —susurró.
Y Jaime, que tenía nueve años y muchas ganas de que algo fuera mágico, se las cambió por la moneda.
Todas las ilustraciones
Son las ilustraciones de ejemplo, pintadas con Jaime y Lía: el libro de cada familia se pinta con sus hijos.